Qué telas son más ecológicas y por qué

Las telas orgánicas como el algodón orgánico, el lino y el hemp (cáñamo) son opciones ecológicas porque se cultivan sin el uso de pesticidas ni fertilizantes sintéticos, lo que reduce el impacto ambiental en la agricultura. Además, estas fibras requieren menos agua para su producción en comparación con los materiales convencionales. El hemp, por ejemplo, es una de las fibras más sostenibles debido a que crece rápidamente, necesita poca agua y mejora la salud del suelo. Al ser naturales, también son biodegradables, lo que ayuda a reducir los residuos textiles al final de su vida útil.
Otras opciones ecológicas incluyen las telas recicladas, como el poliéster reciclado o el nylon reciclado, que se obtienen de materiales ya existentes, como botellas de plástico o redes de pesca. Este proceso reduce la necesidad de producir nuevas fibras sintéticas y disminuye la cantidad de residuos en los vertederos. El Tencel o Lyocell, fabricado a partir de madera de bosques sostenibles, también es una excelente opción ecológica, ya que se produce mediante un proceso cerrado que recicla el agua y los productos químicos. Estas fibras son suaves, transpirables y biodegradables, lo que las convierte en una alternativa eco-amigable a los materiales sintéticos.